viernes, 1 de julio de 2011

Alcalde Nebot inauguró el miércoles 13 de julio, tres casas comunales reconstruidas y donde se dictarán clases de talleres productivos

“Celebrar la fundación de la ciudad es como celebrar el Día del Niño o el Día de la Madre. No es buen padre quien se acuerda de sus hijos el Día del Niño, no es buen hijo quien se acuerda de su madre solo el Día de la Madre. No es buen guayaquileño, aunque se cacaree, quien se acuerda de su ciudad el 25 de Julio o el 9 de Octubre. Hay que preocuparse del niño 365 días al año, hay que preocuparse de la madre 365 días al año y hay que preocuparse de Guayaquil, como lo hacemos ustedes y nosotros, fundándola cada día, los 365 días con más obras y más servicios”, reflexionó el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, sobre la labor que hace el Municipio de Guayaquil a favor de sus contribuyentes y el civismo y amor que le imprimen quienes viven en Guayaquil durante todo el año.

La frase fue parte de la intervención del miércoles 13 de julio, durante la inauguración de tres casas comunales, en el sector de Plan Piloto del Suburbio Oeste, que funcionarán como sedes sociales, culturales, cívicas, académicas, centro de emergencias y de talleres productivos para la comunidad de sus sectores.

En estos locales que han sido reconstruidos “porque estaban destruidas y parcialmente derrocadas” dijo Nebot, se darán charlas de capacitación ciudadana; proyectos sociales como los talleres productivos que arrancan con clases gratuitas de pastelería, fomix, globos y caritas pintadas todos los días desde las 15h00 a las 17h00; servicios de salud cuando se requieran; asistencia en áreas como terrenos y control de bienes públicos y privados con la Dirección de Justicia y Vigilancia, entre otras acciones, que serán el nexo entre la corporación edilicia y la comunidad.

La primera casa comunal que entregó Nebot fue la de las calles 26, entre la P y la Q, que se denomina “16 de Junio”; posteriormente, se dirigió a la calle K, entre la 23 y la 24, e inauguró la sede del comité “23 y Maracaibo”; y, por último, estuvo en las calles 20, entre la O y la P, donde cortó la cinta de la sede del comité “23 de Abril”.

Convenios con comités barriales
Las infraestructuras que están completamente remodeladas cuentan con un auditorio donde se desarrollarán las sesiones, reuniones, atención médica y capacitaciones de la comunidad; oficina administrativa, área de cocina y batería higiénica. Los párrocos de sus parroquias bendijeron los locales reconstruidos y pidieron por la paz y armonía a fin de trabajar en bien de la comunidad.

Las instalaciones estarán bajo la responsabilidad de los comités barriales. Así, el Municipio de Guayaquil firmó un convenio de administración y cuidado donde se trabajará, junto con la Dirección de Acción Social y Educación (DASE), para articular proyectos cívicos y sociales que se han previsto desarrollar con la participación ciudadana.

Para Leonor García, una moradora de la calle K, entre la 23 y la 24, es una satisfacción saber que “ese lugar sucio que se había convertido en botadero de basura, en madriguera de malandrines y donde asaltaban y se veían cosas muy feas, ha sido transformado en un sitio donde las personas podremos ir a capacitarnos. La verdad es que aún me parece mentira. Mis ojos lo ven y aún no lo creen. Solo el Municipio pudo transformar esto”.

Al igual que ella, la profesora Narcisa Murillo está convencida de que estas sedes comunitarias contribuirán para que los vecinos del sector aprendan a través de cursos de capacitación y esa sea una herramienta útil para mejorar su calidad de vida.

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