lunes, 13 de febrero de 2012

Compañía Jik responsable del desabastecimiento del agua potable en Guayaquil


La emergencia y escasez de agua que vivió Guayaquil, desde el sábado 11 de febrero hasta la medianoche del domingo 12 de febrero, en sectores adicionales al proyecto de rehabilitación y mantenimiento de grandes acueductos “Huancavilca” tiene como responsable a la compañía Jik S.A., antes Puro Ozono, debido a la rotura de dos tramos del acueducto ubicado en el km. 10,5 de la vía a Daule.

El daño provocado por Jik S.A. será sancionado civil y penalmente por el Municipio de Guayaquil, Interagua –concesionaria de los servicios de agua potable y alcantarillado de la ciudad- y la Empresa Cantonal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (ECAPAG).

Así lo anunciaron el lunes 13 de febrero, el director de Justicia y Vigilancia, Xavier Narváez, en representación del alcalde Jaime Nebot; el presidente, gerente general y procurador jurídico de la ECAPAG, Andrés Mendoza, José Luis Santos y Juan Ramón Jiménez, respectivamente, quienes iniciarán acciones administrativas, penales y civiles contra la compañía Jik S.A., a la que responsabilizaron por la rotura del acueducto 1.050, en el km 10,5 de la vía a Daule, y lo que ocasionó el desabastecimiento del agua potable al noroeste de la ciudad desde las 16h00 del sábado 11 de febrero, y obligó a que se amplíe la afectación del servicio concebido dentro del Plan Huancavilca, que extendió sus horarios de trabajo para restablecer el servicio de agua potable a la ciudad.

Las perforaciones en dos tramos del acueducto, debido a excavaciones no autorizadas a Jik S.A., fueron reparadas por Interagua y asumidas económicamente por ECAPAG. Recién a la medianoche del domingo 12 de febrero se controló y rehabilitó el sistema, lo que permitió que el servicio sea restablecido sin inconvenientes y regrese el líquido vital a los domicilios en la ciudad.

Municipio de Guayaquil clausuró oficinas de Jik
Una de las primeras acciones que adoptó el Municipio de Guayaquil, a través de su Comisaría, una vez que enviaron el informe técnico Interagua y Ecapag, fue levantar un expediente e inmediatamente clausurar las oficinas administrativas de Jik S.A., situadas en la Av. San Jorge 314 y calle Tercera, en la ciudadela Kennedy. Además, se les ha notificado la paralización definitiva de sus trabajos en la vía pública. Las acciones se adoptan porque su negligencia paralizó un servicio público que afectó a toda la ciudadanía. El caso será llevado a la Fiscalía.

Los funcionarios responsabilizaron a Jik. S.A. de la perforación de la estructura del acueducto 1.050 -uno de los antiguos de la ciudad que data de hace 50 años- cuando realizaban trabajos de excavación sobre la losa de hormigón que protegía el acueducto, lo que ocasionó daños en dos tramos del mismo.

Jik S.A., que se encarga de distribuir agua ozonificada a las fábricas asentadas a lo largo del sector industrial en la vía a Daule y otros puntos de la ciudad, no tiene permiso del Municipio de Guayaquil ni de la ECAPAG para operar, pero lo hace desde el año 1999 con una concesión otorgada por el Consejo Nacional de Recursos Hídricos para que distribuya agua ozonificada a ciertos sectores de la ciudad.

Ente estatal entregó concesión de agua ozonificada
Tanto ECAPAG como Interagua mantienen reclamos de esta situación desde el año 2000 ante el Consejo Nacional de Recursos Hídricos, que en ese tiempo era el ente estatal regulador del agua a nivel nacional, ahora contra la Secretaría Nacional del Agua (SENAGUA), ya que el contrato de concesión establece que Interagua es la única operadora de los servicios del agua en Guayaquil. Sin embargo, el contrato de concesión de Jik S.A. establece que tanto las empresas públicas o privadas que tenga que realizar trabajos de excavación dentro de la franja de servidumbre (se establece de 5 a 7,7 metros la franja) deben obtener la autorización de ECAPAG para efectuar sus tareas y los trabajos de JIK no estuvieron programados porque estaba previsto el corte del suministro del Plan Huancavilca.

Actualmente, se hace el evalúo de los daños civiles ocasionados por el desbastecimiento del bien público (agua potable), además de los delitos penales y ambientales que también serán sancionados por incumplimiento una vez que la compañía debía pedir autorización a ECAPAG para trabajar dentro de la franja de servidumbre.

Cabe indicar que las autorizaciones se extendían con diseños de detalles cuando se realizaban cruces o interferencias por donde están localizados los grandes acueductos de la ciudad. Sin embargo, estos trabajos no fueron programados, ni autorizados, peor supervisados y, por tanto, hubo incumplimiento, según establece el contrato de concesión otorgado por el entonces Consejo Nacional de Recursos Hídricos, ahora SENAGUA.

Cabe indicar que ECAPAG, previo a la concesión, se opuso al proyecto de agua ozonificada en ciertos puntos de la ciudad; y desde el año 2001 Interagua ventila contra Jik S.A. un expediente administrativo y judicial en SENAGUA, lo que tiene una sustanciación independiente.

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