viernes, 30 de marzo de 2012

¿Cárcel y destitución para los que sirven a los guayaquileños y hacen respetar su historia y sus sentimientos?

¿La gratitud y el civismo, nuevos delitos?

1.- ¿Qué busca el gobierno con la infundada e infame denuncia presentada por Patrimonio Cultural? Claramente, meter preso y destituir al Alcalde de Guayaquil, aunque para eso, cobardemente, tenga también que perseguir a Cynthia Viteri, Doménica Tabacchi, y a todos los concejales que aprobaron legalmente la resolución de colocar el monumento a León Febres Cordero, así como a los miles de guayaquileños que lo instalamos conjuntamente.

Como al Alcalde, a la mayoría de Concejales y al pueblo, no los pueden vencer en las urnas, como no los pueden asustar ni doblegar, entonces, a la cárcel con ellos y a sacarlos del Municipio.

2.- ¿Cuál es el supuesto delito que hemos cometido ? Increíble, nos acusan de haber destruido bienes pertenecientes al Patrimonio Cultural. Al Alcalde y a los concejales que han creado Patrimonio Cultural, que lo han restaurado o recreado, a quienes rescatamos todas las edificaciones de la calle Numa Pompilio Llona, a quienes rescatamos el Fortín, a quienes regeneramos urbanamente el Cerro Santa Ana, a quienes edificamos el Faro y la Capilla, a quienes restauramos la Plaza Colon y el Templo Santo Domingo, a quienes construimos la Plazoleta donde ahora esta el Obelisco a Febres Cordero, nos acusan de destruir bienes del Patrimonio Cultural. ¿Y quién nos acusa? nada menos que Patrimonio Cultural que jamás ha invertido nada en el Patrimonio Cultural de Guayaquil. Todo era ruinas, abandono, basura y destrucción. ¡nosotros restauramos, creamos y recreamos ese Patrimonio Cultural, ellos jamás!.

3.- ¿Y como supuestamente hemos destruido bienes de Patrimonio Cultural? Por el mero hecho de haber colocado un monumento a León Febres Cordero, que no solamente no destruye nada, ni molesta a nadie, sino que es en si mismo, creación de más Patrimonio Cultural y Arquitectónico, al punto que se ha convertido en un sitio de masiva concurrencia ciudadana.

4.- Adicionalmente, el sitio donde se ha instalado el monumento, no es parte de la declaratoria de Patrimonio Cultural del año 1982, pues el Acuerdo dictado en ese año, en cuanto al área pertinente, se refiere exclusivamente a "La calle Numa Pompilio Llona del Barrio Las Peñas, sector aledaño integrado por la Plaza Colón con su entorno", y se señala además como área de respeto e influencia -no de Patrimonio- "Los Cerros El Carmen y Santa Ana". Es público y notorio que el monumento a León Febres Cordero, no ha sido colocado en ninguno de esos sitios.

5.- En cuanto a la mal llamada "sentencia" del juez Prieto, esta pretende desconocer la competencia exclusiva que tienen todas las municipalidades del país, por disposición de la Constitución y el COOTAD, para erigir monumentos aún en sitios declarados como Patrimonio Cultural. No hemos cometido desacato respecto de sentencia alguna. Estamos ejerciendo el derecho a resistir establecido en el artículo 98 de la Constitución, al pretender vulnerar nuestros derechos constitucionales y legales. ¿Desde cuándo actuar dentro de la Constitución es delito? ¿Dónde el dolo, la mala fe, el perjuicio a otros o el beneficio propio sin los cuales no hay delito?

Además el mamotreto engendrado por el Juez Prieto es inaplicable, pues pretende desconocer una resolución del Concejo de Guayaquil de fecha 22 de junio del 2009, que no existe, pues no hay ninguna resolución de esa fecha y, por otro lado, dicha ilegal resolución de hecho no se refiere al monumento que se ha instalado, sino al que esta arbitrariamente retenido en la Aduana.

6.- Son ellos, los de Patrimonio Cultural, los que han violado la Constitución y la Ley, inclusive en el campo penal, al arrogarse funciones y declarar, con desparpajo, que manejan las decisiones del Juez Prieto y de la Aduana. Es decir, han metido la mano -y esta vez la pata- en la administración de Justicia.

7.- A nosotros no nos van asustar ni doblegar jamás. Nunca dejaremos de defender la autonomía municipal y de hacer respetar la historia y los sentimientos del pueblo de Guayaquil. Corresponde a los habitantes de esta libérrima ciudad decidir si están dispuestos a permitir que su Alcalde, sus concejales y muchos de sus conciudadanos, vayan a la cárcel y sean destituidos por pura odiosidad política, y les corresponde, sobre todo, decidir cómo van a reaccionar ante semejante atropello. En cambio al Gobierno le corresponderá, la responsabilidad de lo que sucederá en Guayaquil, si llevan adelante esta barbaridad.

30-03-2012

1 comentario :

Anónimo dijo...

Bravo señor Alcalde Nebot, continue haciendo respetar los derechos de todos los guayaquileños y ecuatorianos

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