jueves, 7 de marzo de 2013

Damnificados de CAMI de Pascuales conviven en comunidad y reciben ayuda solidaria

Normas de convivencia, limpieza en los baños, horarios de recolección de basura y para preparar los alimentos y actividades lúdicas y recreativas permanentes rigen desde el miércoles 6 de marzo en las 11 familias damnificadas de los sectores de Sergio Toral, Monte Sinaí y La Ladrillera que permanecen en el Centro de Atención Municipal Integral (CAMI) de Pascuales del Municipio de Guayaquil.

Las 11 familias que dan en total 43 personas, entre niños y adultos, que viven en el CAMI de Pascuales son personas cuyas viviendas están en peligro de colapsar y ante un eventual riesgo, el Cabildo porteño y otras entidades del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Guayaquil han intervenido con el objetivo de ayudarles mientras se supera la urgencia que atraviesan por las constantes lluvias que se registran en el Litoral y el resto del país.
En el CAMI de Pascuales reciben atención médica las 24 horas del día porque existe una brigada del Plan Más Salud que les brinda consultas y remedios gratis para prevenir cualquier contagio. Además, brigadas de fumigación llegaron al área y uniformados de la Policía Metropolitana les brindan seguridad mientras permanezcan en el sitio.
 
Adicionalmente, se han dictado normas de convivencia y se entregaron kit de limpieza a cada familia para que sean responsables de cada una de sus áreas. A los niños se los distrae durante el día con actividades lúdicas, mientras que las madres reciben cursos de bisutería, globoformas y bailoterapia como parte de las actividades recreativas permanentes que realizan. Para los jóvenes y hombres adultos se ha implementado encuentros de baloncesto y de indorfútbol. Esta es una forma de distraerse y olvidar un poco la desgracia que viven lejos de sus casas.
Para la preparación de los alimentos también se han hecho turnos. El almuerzo del jueves 7 de marzo estuvo a cargo de Yessenia Holguín, Maritza Proaño y Aracelly Alcívar, madres damnificadas, que ayudadas por Alicia Aguirre y Lorena Suárez, funcionarias municipales, preparaban un estofado de carne que iba a acompañar a  una sopa de pescado y moro de lentejas, donación de una familia inidentificada, para así resolver el menú de la tarde.
 
Aracelly Alcívar, afectada con la inundación del sábado 2 de marzo, y que está en el CAMI de Pascuales, dijo que hay muchos benefactores que se presentan con ayuda en esas instalaciones. Los gestos de solidaridad permiten que ellos desayunen, almuercen y merienden todos los días. Aseguró que existe una joven que todos los días les lleva el desayuno para quienes se encuentran albergados en ese refugio.
Como parte del compromiso para convivir en el CAMI-Pascuales suscribieron un acta de responsabilidad de los bienes temporales y del cuidado de sus hijos mientras habiten en este albergue donde comparten sus experiencias y aprenden a vivir y compartir en comunidad. 

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