miércoles, 13 de noviembre de 2013

Se entregaron el miércoles 13 de noviembre, dos remodelaciones en colegios fiscales Alcalde de Guayaquil: “mi obligación es ética y solidaria y mi campaña es servir y trabajar”


“Esta lamidita de gato es la que estamos inaugurando y la que hizo el Alcalde de Guayaquil en este colegio fiscal”, dijo el miércoles 13 de noviembre el presidente del Comité de Padres de Familia de la Unidad de Formación Artesanal “Eugenio Espejo”, Walter Canales, al referirse a los trabajos de remodelación que hizo el Municipio de Guayaquil con la Universidad de Guayaquil dentro del plan de Mejoramiento de Infraestructuras Escolares.

Ironizando esa frase detalló la serie de gestiones gubernamentales y trabajos que se hicieron en las instalaciones ubicadas en la Lotización Cordillera del Cóndor, en el sector de El Fortín, donde estudian en la sección matutina, 733 estudiantes, y en la vespertina, 380 alumnos que pertenecen al colegio de la Sociedad Libanesa Siria.

“Desde hace más de tres años he venido gestionando la ayuda gubernamental que nunca llego. Ninguna de las paredes del plantel estaba enlucida, las escaleras de los tres pisos estaban por terminar no tenían cerámica, el patio faltaba por concluir y los baños no existían. Esas obras quedaron inconclusas porque como comité de padres de familia, poco a poco, fuimos levantando el colegio. Con los recursos de las actividades que hicimos. Al inicio solo estábamos en unas ramadas de caña y jamás vino la ayuda del Ministerio porque cada vez que se solicitaba mediante oficio la terminación del local, aducían que no había dinero para infraestructuras. Llegamos a la Alcaldía y el pedido llegó de inmediato”, comentó Canales visiblemente emocionado porque los estudiantes ya no dañarán sus uniformes al arrimarse a las paredes sin encofrado y cuando rueden por las escaleras no tendrán rasmillones ni cicatrices de las secuelas de la caída.

Así, tanto Canales como el resto de padres de familia de ambos planteles se reunieron para agradecer al Alcalde de Guayaquil porque su infraestructura escolar fue una de las beneficiadas con los cambios en las baterías sanitarias, en el enlucido y pintada de las paredes, en la colocación de cerámica en el piso, y en la colocación de rejas y puertas metálicas.

Durante su intervención, el primer funcionario municipal destacó lo que se ha hecho por las escuelas y colegios fiscales del cantón que entraron en proceso de remodelación, además de la contribución que se hace a través de la donación de libros, de la premiación a los mejores estudiantes, de las becas de amparo que ayuda para que los niños huérfanos sigan estudiando hasta cuando terminen el bachillerato garantizándoles la educación fiscal o particular popular, y ahora la entrega de las tablets a los futuros ciudadanos bachilleres que se incorporan en este período escolar 2013-2014.

El burgomaestre señaló que su contribución a los locales escolares fiscales es una obligación ética y solidaria porque atender a la educación no es obligación del Municipio y no se ha hecho ni política ni politiquería sino que se ha beneficiado a miles de jóvenes que no estudiaban en locales aptos para educarse “porque eso es invertir en Ecuador y en el futuro. Mi campaña es servir y trabajar porque voy a entregar en el Municipio las 25.000 tablets a los ciudadanos bachilleres para que les sirva para investigar, navegar y crecer desde el punto de vista intelectual para que sigamos juntos construyendo ese Guayaquil superior”.     

Colegio Clemente Yerovi
Por la tarde, con la presencia de los alumnos que estudian en la sección vespertina, el alcalde de Guayaquil llegó al colegio fiscal Clemente Yerovi, ubicado en la ciudadela Sauces 2, al norte de la ciudad. Ahí, lo aguardaban 600 estudiantes que permanecieron más de 50 minutos debajo del techado del patio que levantó el Municipio de Guayaquil y la Universidad de Guayaquil como parte del plan de mejoramiento de infraestructura física en los colegios fiscales de Guayaquil.

Dos estudiantes: uno de la escuela fiscal matutina “José Gallegos Orozco” y uno del colegio Clemente Yerovi agradecieron al funcionario municipal su preocupación por construir ese techado que no les permita soportar las inclemencias del clima que ocasionan daños en la piel como cáncer y otras dolencias.

Ambos recordaron la construcción de otras edificaciones como aulas que se hicieron con aporte municipal y que contribuyen a solucionar la falta de espacio y el hacinamiento que existía  debido a la demanda estudiantil.

El alcalde de Guayaquil manifestó que ayudó a la educación en infraestructuras que estuvieron a punto de colapsar y atendió los pedidos de la comunidad estudiantil, tanto profesores como padres de familia, quienes solicitaron mejoras en sus planteles para beneficio de su alumnado.


1 comentario :

Anónimo dijo...

donde queda ese lugar

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