viernes, 7 de marzo de 2014

Aporte económico de Fundación Teletón por la Vida, permitirá que joven estudiante sea intervenido quirúrgicamente del cerebro, en Estados Unidos


Gracias a un significativo aporte económico entregado por la Fundación “Teletón por la Vida”, Alex Eduardo Castro Almeida, de 19 años, será intervenido quirúrgicamente de un tumor cerebral ubicado en la glándula pineal, el próximo lunes 10 de marzo, en un hospital de Miami, Estados Unidos.

El problema le fue detectado tras una resonancia magnética, con contraste, practicada en una clínica local en diciembre del 2013, luego de un largo peregrinar por diversos especialistas.

“El 23 de diciembre, al mediodía, nos dieron los resultados. Sentimos que el mundo se nos venía encima, con mi esposo no nos atrevíamos volver a casa para darle la noticia a nuestro hijo”, recuerda Tania Almeida, su madre, quien con voz entrecortada señala que esa tarde consultaron a diversos médicos, quienes les daban la misma respuesta: “El tumor está en un área delicada, la vida de su hijo está en peligro”.

Ella, una odontóloga recién graduada, y que hasta ese momento se había dedicado solo al cuidado de sus  tres hijos y su esposo, un taxista, no contaban con recursos económicos para solventar los gastos, por lo que al conocer de la noticia, sus amigos y familiares hicieron rifas, bingos y comidas para apoyarlos, pero no era suficiente.

Por lo delicado de la enfermedad, les sugirieron viajar a Estados Unidos. “Solo la operación les costaría cerca de 20.000 dólares”, dijo la mujer a quien una de sus amigas le habló de la Fundación Teletón por la Vida, institución a donde acudió en su búsqueda de ayuda.

“Fue esa fundación liderada por el abogado Jaime Nebot, la que nos ayudó de inmediato”, recordó la angustiada madre quien junto a Walter Castro, su esposo, viajaron a Miami la mañana del viernes 7 de marzo, gracias al apoyo de la Fundación Teletón por la Vida, así como de sus familiares y amigos que colaboraron económicamente para el tratamiento de Alex, quien detectó que algo andaba mal en su salud por los problemas que tenía inicialmente al bajar las escaleras.

“Primero no podía ver bien los escalones, luego veía doble y ahora voy perdiendo la vista, y eso sí me preocupó”, dijo el joven guayaquileño que aspira retomar sus estudios de Psicología en la universidad de Guayaquil, en donde terminó el preuniversitario.





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